Reflexión: El hombre que creía no ser digna criatura de Dios


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Nubes Cielo Barco - Imagen gratis en Pixabay Por: Wanda Pérez Carcador


La criatura más pequeña del Universo un día se preguntaba la razón, del por qué, sin importar cuánto trataba de ser perfecto, siempre parecía que abajo de todos estaba él. ¡A veces creo que tú Dios, no existes! Así la criatura le reclamaba. Miro a mi alrededor y siempre me parece que todos están en una posición muy superior a mí, y yo siempre aquí abajo. ¿En qué me he yo equivocado? ¿Acaso no soy yo también tu creación? Preguntas como éstas, a cada instante, la criatura se hacía.

El Dios del Universo, que nunca desperdiciaba un sólo instante de sus días sin contemplar la perfección de todo aquello por él creado, sin perder su tiempo en meditar sobre quién era el más grande,o más pequeño, esta respuesta a la criatura dio. ¿Sabes por qué sin importar si crees que eres más grande o más pequeño, eres para mí la criatura más perfecta que mi creativa mente diseñó?


Voy a explicarte con mi verbo más sencillo, como lo haría un padre con sus hijos, que sin pensar cuál de ellos es mejor, sea su hijo el más grande o más pequeño, nunca olvida ahora y siempre recordarles, que lo más grande en este mundo es su amor.


Cuando pensaba en ti para crearte, yo también me sentía muy pequeño. Tan pequeño como se siente un gran artista, ante la mejor obra de toda su creación. Sin importar lo penoso de su esfuerzo, cree de pronto que sus múltiples talentos no alcanzarán para plasmar correctamente, lo que implica su ideal de perfección. Podrían pasar quizás miles de años, antes que el hombre atribuya a un gran artista la correcta medida de su digna labor. Hay quien se empeña en la vida en buscar lo grandioso. Otros, al no tener tanta destreza y tampoco tener las herramientas, buscan lo que para ellos en un artista significa ser el mejor. Por eso hoy, estaré contestando tus preguntas, sobre el por qué te sientes tan pequeño y crees por ello no ser digno reflejo de mi gran creación.

¿Si yo hubiera poblado al mundo con lo inmenso, quién hubiera notado lo que para el hombre era pequeño, o lo que algunos pensaban era un error? Cuando te creé, para mí eras grandioso. ¿Quién hubiera sido tan osado en cuestionar al Padre de lo creado, sobre la dignidad y valor de su creación? No fue el hombre lo más perfecto por mí creado. Si aún no lo comprendes, solo dirige tus ojos hacia el cielo y observarás que solo logras ver el reflejo, de aquello que consideras perfección. Si me preguntas hoy, ¿cuál cosa sobre la tierra es la más grande, o más perfecta? Yo, tu padre creador de hasta el último rincón del Universo te diría que no existe en este mundo nada que sea muy grande o muy pequeño, pues lo que para los hombres es perfecto, quizás sea más pequeño para tu Padre Dios.


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