Allá por el año 1647, al octavo día del mes de mayo hizo su aparición en la parte sur de Carolina, conocida hoy como Barrio de Trujillo Bajo, el Arcángel San Miguel. Para aquel tiempo, debe suponerse que la parte mencionada, estaba habitada por una que otra familia dispersa en las montañas.

En el año 1647 se celebró en el sitio en que hoy se levanta la iglesia católica el extinto Municipio de Trujillo Bajo, el primer Santo Sinodo. Después de establecerse la Parroquia, empezaron a edificarse bohios hasta que, en 1817, se organizó este caserío en Municipio, bajo.

El nombre de San Miguel de Trujillo primer gobierno Municipal de Trujillo Bajo se constituyó de la siguiente manera:

 

El primer gobierno Municipal de Trujillo Bajo

Alcalde-Presidente Constitucional: Don Nicolás Vizcarrondo Regidores:

  • Don Miguel Rodríguez Arias

  • Don Julián Colón

  • Don Gaspar Marco

  • Don Luciano de Rivera Secretario

  • Don Miguel Vizcarrondo

Los terrenos donde se fundó el pueblo en cantidad de siete cuerdas y media, fueron comprados a Doña Ángela González. El 27 de abril de 1822, se impuso un arbitrio a artículos como ron, tabaco, sal y aguardiente. El arbitrio se cobró durante cinco años y el dinero se utilizó para levantar la casa consistorial, el cementerio y la reparación de la Iglesia. Componían el Municipio los siguientes barrios: Candelaria, Cacao, Canovanillas, Martin González, Hoyo Mulas, Cedros, Sabana Abajo, San Antón, Barrazas y Carruzos. De estos barrios, los más ricos eran Hoyo Mulas y Martín González.

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Fundación de Trujillo Bajo

 

EL MUNICIPIO DE SAN MIGUEL DE TRUJILLO BAJO duró 16 años. Al separarse de su dominio de los barrios San Antón, Sabana Abajo, Martín González y Hoyo Mulas, para formar parte del nuevo Municipio de San Fernando de la Carolina, los ingresos de Trujillo Bajo menguaron en forma considerable.

Ello le impedía seguir funcionando como Municipio en 1873, solicitó su anexión al Municipio de Carolina. El Gobierno Municipal de Trujillo Bajo arrastró un déficit de 42,076 pesetas con 97 céntimos.

Al momento de la anexión, los únicos bienes raíces que tenía el Municipio de Trujillo Bajo a su haber, eran siete cuerdas y media de terreno, que fueron rematadas en pública subasta por padre Mariano González Lajos, pero no fue hasta el año 1910 en que el Consejo Municipal de Carolina autorizó al Alcalde Don Narciso Font, para que, a nombre del Gobierno Municipal de Carolina, otorgara escritura pública al cura Maríano González Lajos, legalizando de esa manera, la venta de los terrenos públicos de Trujillo Bajo.

Esa legalización de la venta hizo por disposición del Consejo Municipal que integraban los señores Felipe Sánchez Osorio, Juan B. Rodríguez y Lino Fragoso.